Asesoría financiera independiente 1 a 1
Deja de tener tu dinero parado y sal con un plan claro para invertirlo
Si tienes ahorros pero no sabes qué hacer con ellos, en una sesión privada de 45 minutos analizamos tu situación y definimos un plan sencillo: cuánto mantener en liquidez, cuánto invertir y qué pasos dar esta misma semana.
45 minutos · 150 € · Videollamada privada · Sin bancos · Sin productos propios
¿Todavía no lo tienes claro? Habla conmigo 10 minutos gratis y decides después.
Con Jesús Sánchez, asesor financiero certificado TFA y creador de Quiero Ser Rico. Desde 2017 ayudando a personas normales a ordenar sus finanzas y tomar mejores decisiones con su dinero.
Esta sesión es para ti si tienes dinero ahorrado y no quieres seguir improvisando
No necesitas saber de inversión ni tener grandes conocimientos financieros. La sesión está pensada para transformar dudas dispersas en un plan concreto y ejecutable.
Sabes que deberías hacer algo con él, pero no tienes claro cuánto invertir, cuánto guardar o por dónde empezar.
Has leído mucho, has visto vídeos, quizá has escuchado podcasts, pero sigues sin dar el paso con tranquilidad.
Tienes algo contratado, pero no sabes si tu estrategia encaja con tus objetivos, tu edad, tus ingresos y tu tolerancia al riesgo.
No quieres que te vendan un producto. Quieres entender tus opciones y tomar decisiones con criterio.
Te cobro a ti. No cobro a bancos ni gestoras
Antes de seguir leyendo, lo más importante y lo que casi nadie te explica: quién paga a la persona que te aconseja.
- Un banco gana dinero con los productos que te coloca.
- Un agente o comercial cobra una comisión de la entidad a la que representa.
- Yo cobro 150 € de ti, una sola vez. No recibo comisiones de ninguna entidad, no vendo productos propios y no gestiono tu dinero.
Si después de ver tu caso lo mejor para ti es no contratar nada, eso es exactamente lo que te voy a decir. No gano nada por recomendarte un producto en lugar de otro.
Al terminar la sesión tendrás claro qué hacer con tu dinero
Revisamos ingresos, gastos, ahorro, deudas, patrimonio, objetivos y capacidad real de inversión. Sin sensaciones: con números.
Definimos cuánto conviene mantener como fondo de emergencia, cuánto puedes invertir y qué papel debería tener cada parte de tu patrimonio.
No es una receta genérica. Ajustamos la estrategia a tus objetivos, edad, situación familiar, tolerancia al riesgo y horizonte temporal.
Sales con una lista de acciones concretas para dejar de darle vueltas y empezar a ordenar tu dinero con criterio.
Cómo funciona
Eliges día y hora en el calendario. La sesión se realiza por videollamada privada.
Antes de la sesión te envío un cuestionario para conocer tu situación y aprovechar bien los 45 minutos.
Terminamos con un plan claro y una lista de próximos pasos para ponerlo en marcha.
Cinco casos reales, contados como pasaron
No puedo enseñarte los nombres de mis clientes ni sus cifras. Sí puedo enseñarte cómo trabajo. Estos cinco casos son reales, están anonimizados y ninguno termina en una promesa de rentabilidad.
«Tenía 40.000 € parados y quería invertir en oro y en IA»
La situación. Una pareja de unos 50 años, los dos autónomos, con un hijo pequeño. Cuarenta mil euros repartidos entre varias cuentas corrientes de bancos de toda la vida, perdiendo valor frente a la inflación un año detrás de otro. La hipoteca casi terminada. Y ninguna inversión en marcha: unas acciones compradas hacía años, un fondo que ya no tenían y algo de bitcoin del que no habían vuelto a saber nada.
Lo que me pidieron. Empezar a invertir para complementar la jubilación y, con los ahorros extra, entrar en oro, robótica, inteligencia artificial y farmacéuticas.
Lo que les dije. Que eso no. Todavía no.
Lo que hicimos. Ordenar el dinero antes de moverlo. Un fondo de emergencia sólido en una cuenta remunerada, para que la parte que tiene que estar disponible deje al menos de perder poder adquisitivo. El resto, estructurado en una cartera acorde a su perfil de riesgo a través de un roboadvisor. Calculamos cuál era el mejor momento para amortizar la hipoteca y qué hacer con esa cuota una vez liberada. Revisamos deducciones fiscales, productos que el banco les tenía vinculados y algún gasto que ni sabían que estaban pagando. Y dejamos por escrito un plan alternativo por si las cosas venían mal dadas.
Lo que no les prometí. Ninguna rentabilidad. Las proyecciones que les entregué usan un rendimiento por debajo de la media histórica, precisamente porque el pasado no garantiza el futuro. Los sectores de moda se vuelven a mirar dentro de unos años, si el plan base funciona.
«Lo tenía todo claro y llevaba meses sin empezar»
La situación. Vivienda pagada, sin deudas, gastos bajos y una buena capacidad de ahorro cada mes. Llevaba mucho tiempo leyendo e informándose sobre inversión, y no acababa de decidirse por nada.
Lo que me pidió. Que le dijera dónde invertir.
Lo que le dije. Que no estaba perdido, estaba atascado. Tenía criterio de sobra para distinguir dónde se invierte mejor y dónde peor. Lo que le faltaba no era información: era empezar.
Lo que hicimos. Fijar un fondo de emergencia concreto, ni un euro más ni uno menos. Empezar con una cantidad pequeña en gestión indexada global y una aportación mensual, sin esperar al momento perfecto, que no existe. Una sola estrategia y un horizonte mínimo de quince años. No concentrar todo el dinero en una única entidad. Y volver a mirarlo a los diez meses, con lo aprendido por el camino, en vez de montar la cartera entera de una sentada.
Lo que no hice. Decirle qué producto contratar. Le expliqué cuáles uso yo y por qué, y la decisión fue suya.
Cómo acabó. Con los años se convirtió en inversor inmobiliario: compró varias viviendas seguidas, las reformó él mismo y las puso en alquiler. No fue el camino que habíamos dibujado. Fue el suyo. Lo que cambió aquel día no fue el destino: fue que dejó de darle vueltas y echó a andar.
«Quería invertir y le dije que primero se quitara el préstamo del coche»
La situación. 37 años, informático por cuenta ajena y socio de una tienda física a la que dedicaba tres tardes por semana. Pareja y un hijo pequeño. Unos 800 € de capacidad de ahorro al mes que llevaban toda la vida quietos en la cuenta. Su banco acababa de ofrecerle un roboadvisor y quería saber si le convenía.
Lo que me pidió. Que le dijera en qué producto meter el dinero.
Lo que le dije. Que antes de invertir se quitara el préstamo del coche. Al tipo de interés que estaba pagando, cancelar esa deuda era una rentabilidad segura que difícilmente iba a igualar invirtiendo sin asumir riesgo. Y que el primer dinero que invirtiera no lo contase como inversión, sino como formación: dinero para aprender cómo funciona todo aquello, empezando por cantidades pequeñas y subiendo a medida que se fuera sintiendo cómodo.
Lo que hicimos. Amortizar el préstamo primero. Mantener siempre un colchón disponible. Y entrar en la inversión de forma escalonada, con cantidades crecientes, en lugar de meterlo todo de golpe.
«Los números salían, pero los ahorros no le llegaban»
La situación. Quería comprar una vivienda para alquilarla. Vivía de alquiler, y precisamente por eso el banco le concedió bastante menos de lo que necesitaba: su propio alquiler contaba como gasto fijo recurrente. Le faltaban varios miles de euros que tendría que pedir prestados a sus padres.
Lo que me pidió. Mi opinión sobre la hipoteca que le ofrecían.
Lo que le dije. Que los números de la inversión me gustaban, y que el problema no era la hipoteca: era que no tenía ahorro suficiente para llegar. Le puse la contradicción delante y le devolví la pregunta: ¿tú qué opinas, cómo lo ves?
Un detalle práctico. Le recomendé pedir que revisaran y dieran por válida la tasación que ya tenía, en vez de encargar una nueva. Son un par de cientos de euros de diferencia y casi nadie sabe que se puede hacer.
Lo que no hice. Decidir por ella. Hay oportunidades que merecen un acto de fe y otras que simplemente no llegan en el momento adecuado. Eso solo lo puede medir quien va a pagar la hipoteca cada mes.
«Su sistema de inversión le costaba todo el tiempo libre que tenía»
La situación. 27 años, ingeniero, un puesto de mucha responsabilidad en una multinacional y jornadas largas. Para gestionar sus inversiones había montado un Excel que le consumía buena parte del poco tiempo libre que le quedaba. Y todo ese trabajo servía para una sola cosa: comprar y vender acciones de un único banco español.
Lo que me pidió. Un método para ir más rápido.
Lo que le dije. Que el problema no era la velocidad, era el diseño. Un sistema que exige horas cada semana no sobrevive a un cambio de trabajo, a una mudanza o a un hijo. Y tener el dinero concentrado en un solo valor no es una estrategia, es una apuesta.
Lo que hicimos. Sustituirlo por un sistema completo de mantenimiento mínimo y una cartera mucho más repartida.
Cómo acabó. Le costó. Estuvo meses resistiéndose y haciendo comprobaciones por su cuenta, comparando su método con el nuevo. Al final se quedó con el nuevo: hacía el mismo trabajo en unos minutos al mes.
Una sesión privada para tomar mejores decisiones con tu dinero
No es un curso grabado, no es una plantilla y no es una charla genérica. Es una sesión individual centrada en tu situación concreta.
Sesión de asesoría financiera — 150 €
Una videollamada privada de 45 minutos para analizar tu situación y ayudarte a definir un plan financiero e inversor sencillo, realista y accionable.
Incluye:
- Cuestionario previo para preparar tu caso.
- Sesión privada de 45 minutos por videollamada.
- Diagnóstico de tu situación financiera actual.
- Revisión de ahorro, deudas, liquidez e inversión.
- Plan de acción con próximos pasos concretos.
150 € · Pago único · Sin permanencia · Garantía de satisfacción de 7 días
¿Todavía no lo tienes claro? Habla conmigo 10 minutos gratis y decides después.
¿Es para ti?
Sí es para ti si…
- Tienes ahorros y quieres empezar a invertir con criterio.
- Quieres ordenar tu dinero antes de tomar decisiones importantes.
- Estás pensando en comprar vivienda y quieres prepararte bien.
- Has empezado a invertir, pero quieres una segunda opinión.
- Quieres entender lo que haces, no delegar a ciegas.
No es para ti si…
- Buscas trading, criptomonedas o inversiones especulativas.
- Quieres que alguien gestione tu dinero por ti.
- Necesitas asesoramiento fiscal complejo o ayuda con la declaración de la renta.
- Buscas una fórmula mágica para ganar dinero rápido.
- No tienes intención de aplicar nada después de la sesión.
¿Por qué conmigo?
Soy Jesús Sánchez, asesor financiero certificado TFA y creador de Quiero Ser Rico.
Desde 2017 ayudo a personas normales a entender mejor su dinero, organizar sus finanzas y tomar decisiones de inversión con más tranquilidad. He creado cursos, publicado 9 libros y cientos de episodios de podcast y acompañado a más de 200 personas en sesiones individuales.
No trabajo para ningún banco, no vendo productos financieros propios y no cobro comisiones de entidades. Mi objetivo es ayudarte a entender tus opciones y construir un plan que tenga sentido para ti.
Preguntas frecuentes
¿Necesito saber de inversión antes de la sesión?
No. Precisamente la sesión está pensada para que salgas con claridad aunque ahora mismo estés perdido o tengas dudas.
¿Qué tengo que preparar antes?
Te enviaré un cuestionario previo para conocer tus ingresos, gastos, ahorro, deudas, objetivos, situación familiar y experiencia invirtiendo.
¿Vas a gestionar mi dinero?
No. Yo te ayudo a ordenar la situación, entender tus opciones y definir próximos pasos. Tú mantienes siempre el control y tomas las decisiones.
¿La sesión garantiza rentabilidad?
No. Nadie puede garantizar rentabilidades futuras. La sesión sirve para ayudarte a tomar decisiones más informadas, evitar errores habituales y construir una estrategia coherente con tu situación.
¿Y si después de la sesión no me encaja?
Tienes 7 días de garantía de satisfacción. Si sientes que la sesión no te ha aportado claridad, me escribes y lo revisamos.
¿Puedo contratar seguimiento después?
Sí. Si después de la sesión quieres acompañamiento mensual, existe una opción de seguimiento para ayudarte a poner en marcha el plan.
Si sabes que tienes que ordenar tu dinero, no lo sigas dejando para después
Reserva tu sesión, rellena el cuestionario previo y sal con un plan concreto para empezar a tomar mejores decisiones esta misma semana.
Ver disponibilidad45 minutos · 150 € · Videollamada privada · Garantía de satisfacción de 7 días
¿Tienes dudas antes de reservar? Escríbeme a hola@quieroserrico.com
Información importante: esta sesión no constituye gestión delegada de carteras ni garantiza resultados futuros. El objetivo es ayudarte a entender tu situación, valorar opciones y tomar decisiones financieras de forma más informada.
